domingo, 1 de febrero de 2009

Quién te ha visto y quién te ve





Habráse visto
Largas piernas, ojos tristes,
Cristales rotos en las aristas
Una ausencia similar
Inclinada tras la barra de un bar

Ya no fumo, me dices
Y tu contorno se transfigura tras el humo
Para que seas una sombra
Perdida tras otras sombras,
Tras los ojos de un desconocido misterioso
Que prometa todo sin decir nada
Que prometa el beso que prometes y que sellas
Que despiertas, maldito amor,
Tras las luces de la noche,
Confundidas con falsos latidos
Donde el deseo no quiso dejar su huella.

Y repito que no he visto en tu halo
Atisbo de duda, aunque encojas la tristeza
En débiles sonrisas, mudas, y aprecies el licor
Más dulce cada día, calle abajo en tu garganta
Rumbo al olvido en otros sitios menos oscuros.

Sí, eso creo, y mañana podrás quitarte la máscara.
Hoy abre otra botella, seca las lágrimas
Y deja de tapar el roto de las medias.
Tengo ganas de reirme del mundo,
Y con quién mejor que tú, cuando salgo de estas páginas.

lunes, 26 de enero de 2009


CUANDO SOBRAN LAS PALABRAS








jueves, 22 de enero de 2009

Un poco de tu aliento.



He intentado echar de menos mis palabras
Vaciarme del todo, tirarlas fuera.
Y no, no hubo manera,
De que, ellas, tan orgullosas, me volvieran sus miradas
Por pura voluntad, sin que tuviera que ponerme de rodillas
Y cambiarles sus migajas por trocitos de mí misma.



De todas formas,
Tampoco intenté escribirle más versos a tu ombligo,
Ni buscar la tonalidad de tus besos,
(Aunque ya sabía que eran demasiado dulces
Para poder ponerles nombre)



No importa, me dice la extraña que vive en mi cabeza.
Porque tengo un blues, y ganas de perderme en tus ojos,
Que me están guiando por 200 mundos
Creados en tres metros cuadrados que ya tienen grabada tu huella.



Y agacha las alas mi ángel de la guarda, derrotado,
Mientras nos mira bailar desde el techo.
Y vacía luego su tercer güisqui,
“Ya sabía que esta chica no tenía remedio...”



Y sí, son versos dedicados a tus manos
¿Y sabes?
Me está picando la conciencia de nuevo
Al recordar el camino de tu espalda
Que me lleva al punto inflexible
Donde se pierde tu aliento.

… Por eso quizás le doy la vuelta a las palabras,
Para encontrar la dosis perfecta de tu ausencia,
Y dejarla en este folio antes de que te vayas,

miércoles, 7 de enero de 2009

Y punto.


¿Que tiene que explotar?
Pues que explote, que rompa los malditos moldes.

Que me he cansado de ser una perra lastimera.

Y de dibujar con lágrimas en el aire corazones.

Sí, si, soy la que está trepando a la montaña más alta,

Y la que está rompiendo todas las cartas,

La que está corriendo hasta quedar sin aliento cuesta abajo,

Y la que se ha atragantado con tantos recuerdos,


Sí, sí, va a ser hora de reinventarse, Salva.

Y reirme de mis propios versos hasta que se encojan,

Y cortar por lo sano las malas hierbas,

Y si hace falta, terminar el poema con un sincero, y práctico

¡A la mierda!

lunes, 29 de diciembre de 2008

Poco a Poco


Tocaremos fondo, pero al menos, cuando recuperemos la conciencia, sabremos aprovechar la fría superficie, agacharnos, y coger impulso para subir. Alto, cada vez más alto.

miércoles, 24 de diciembre de 2008

Las cartas al aire



Voy a escribirte aquí las pocas palabras que me quedan por decirte, o al menos las suficientes para que este peso no me lleve consigo hacia abajo. Y voy a escribirlas aquí, precisamente, porque aunque su misión sea llegar hasta ti, rozar tu corazón y escaparse definitivamente, se que no visitarás este sitio, y aunque lo hicieras jamás sabrías que este montón de palabras lleva tu nombre escrito.
Sí, yo podría darte la mano y llevarte por los escondrijos de mis sentimientos, si quisieras, al reverso de cada una de estas palabras; pero, ¿Y cuando vieras tu imagen grabada en ellas? Correrías, se que huirías donde tu corazón no pudiera alcanzarte. Por eso no me queda otra que soltar la cuerda que me unía a ti, y tumbarme en la noche a esperar que el aire se lleve el aroma de tu recuerdo, y el eco de mis propias palabras se confunda con tu respiración hasta darme cuenta de que solo fuiste una ilusión, un trozo de vida que ya no tengo.
Luego metería mis manos en los bolsillos, cuando estuviera desintoxicada de ti definitivamente, y recorrería de nuevo las calles solitarias donde un día reconocí tu rostro entre un mar de gente sin nombre, mirando siempre al cielo para evitar tu mirada. Entonces podría volver a esculpir versos en tu nombre que no dolieran como ahora, y abrazar tu silueta difuminada sobre un fondo menos oscuro.
Es difícil creer que no voy a esperar, que no voy a actuar, que no voy a ser yo, sobre todo para mí. Pero a cambio solo te pediré que no mires, no escuches, y no hables; déjame tumbarme en la noche y lanzar versos al viento como una borracha que ha perdido la esperanza.

martes, 23 de diciembre de 2008

El comienzo


Gris forma de empezar
Vacía de palabras, y a la espera.
Mañana será otro día,
Y quizás me despierte con más
Ganas de caminar.
Hoy termino con lo que he empezado,
Sin saber exáctamente cual ha sido el final.