lunes, 26 de julio de 2010

[...]
Al otro lado está plenitud esperando,
las métricas ordenadas,
la puerta de salida
en forma de ventana con cortinas verdes.
El silencio, el vacío, la inhumanidad del mundo
cuando está dormido.
Las ganas de huir, de estirar el brazo
tan poéticamente que sienta que pueda escapar
escapar del mundo rompiendo superficies.
Al otro lado está el amanecer,
el final de las sombras gritándome
tan fuerte, tan fuerte, que sería capaz de saltar
en cualquier momento.
Y unirme con una sonrisa a las corrientes del azar,
sentir que hoy he robado todos los colores
del círculo cromático del presente.
Que he dejado este momento,
que he dejado todo el hueco de mi pecho
vacío de ruidos, de colores, de luces y de versos.

2 comentarios:

valleinclanesca dijo...

tan fuerte, tan fuerte, que sería capaz de saltar
en cualquier momento


eres genial... lo sabías¿?
suerte con ese pedazo de libro ^^

Mao dijo...

Y ya queda menos. :)